¿Qué es el aceite de oliva?
El aceite de
oliva es, sin duda alguna, uno de los elementos indispensables y
característicos de la Dieta Mediterránea. Es el rey del estilo de vida
saludable que recoge tradiciones, cultura, maneas de relacionarse y hábitos
culinarios basados en verduras, frutas, cereales como base de la alimentación.
El aceite
de oliva es la “grasa” principal de esta dieta. Sin embargo, no es más que zumo natural de la aceituna que se extrae por
un procedimiento mecánico, como el prensado o el centrifugado. Es el único zumo
oleoso que procede de un fruto.
El aceite de
oliva contiene un 98% de lípidos. Los lípidos son un conjunto de moléculas
constituidas principalmente por carbono, hidrógeno y oxígeno. Cumplen muchas
funciones en los organismos vivientes, entre ellas la función de reserva
energética siendo el ácido oleico, que es un ácido oleico monoinsaturado con
propiedades cardiosaludables, el más abundante.
AOVE
Cuando hablamos
de aceite de oliva virgen extra nos
referimos al zumo de la aceituna con una
acidez que no supere los 0,8º y que su olor y sabor no tenga defectos. Cuanto
menor sea la acidez mayores cualidades tendrá el aceite. Algunas denominaciones
de origen (D.O.) tienen tan solo un 0,5% de acidez.
Es el que más valor nutricional tiene en
antioxidantes, minerales, vitaminas, aromas, color e intensidad de sabor. El precio del litro es más caro, pero
en realidad sale más barato, porque al tener más propiedades de sabor hace que
sea necesaria menos cantidad. Al mismo tiempo, sus altas propiedades hacen que se conserve mejor.
ACEITE REFINADO
El aceite de oliva refinado se ha sometido
a procedimientos químicos y térmicos para extraer el zumo a partir de restos de
aceitunas ya prensadas (orujo) o de aceitunas de peor calidad. Es perfectamente
apto para el consumo, pero mucho más pobre en sabor y nutrientes que el virgen extra
Queda claro que el aceite de oliva virgen extra, o en su modo abreviado AOVE, es la mejor opción para cualquier uso en la cocina.
Algunas variedades de AOVE
Podemos encontrar diferencias en el sabor y el color cuando vemos distintas botellas de AOVE. Esto se debe a la variedad de aceituna con que se haya elaborado el aceite. Recuerda, el aceite de oliva es zumo de aceituna. Por tanto, el tipo de aceituna que se emplea para la obtención del zumo influye en el sabor y en color del zumo y ahí es donde están las diferencias.
En España se
cultivan más de 200 variedades de aceituna, así que para gustos ¡los colores!
El sabor del aceite nos influye directamente en la receta. Cualquier AOVE va a ser excelente, simplemente
elige el que más te guste.
Algunas de las
variedades de aceituna son:
- Arbequina: proporciona un aceite dulce, sin sabores fuertes ni amargos y aroma afrutado
- Hojiblanca: proporciona un aceite dulce
con un ligero amargor y picor y aromas que recuerdan a las plantas aromáticas.
- Cornicabra: aceite muy aromático con un
ligero sabor amargo
- Picual: esta variedad proporciona un
aceite muy adecuado para soportar altas temperaturas y para la conservación de
los alimentos crudos o cocinados. En su sabor es potente, con mucho cuerpo, el
picor y amargor es perceptible.
- Picudo: proporciona un aceite muy
aromático y afrutado.
- Royal: aceite dulce y afrutado
Cómo utilizar el AOVE
Todos conocemos las bondades del AOVE para su cocina. Es la “grasa” icónica de la Dieta Mediterránea, y su empleo generalizado es una de las características de esta dieta, considerada como una de las más saludables del mundo.
Aproximadamente,
en una cucharada sopera, que pueden ser unos 10 gr, tenemos un valor energético
de 90 kcal y un importante aporte de polifenoles y vitamina E, por lo que está
considerado un antiinflamatorio y antioxidante natural. Además protege contra
el envejecimiento celular, enfermedades coronarias, ayuda a regular el
colesterol y los triglicéridos y mejora el funcionamiento del aparato
digestivo. Por lo general, para un adulto sano, se suele recomendar las dosis
de 4 cucharadas soperas repartidas entre los que pueda ingerirse en crudo, por
ejemplo tostadas o ensaladas y cocinado.
El AOVE podemos utilizarlo en crudo, es decir, sin someterlo a temperatura, como aderezo para ensaladas y otras recetas en crudo, integrante de algunas salsas, como la mayonesa o las vinagretas.
Es desde luego el aceite más adecuado para recetas
sometidas a temperatura, en especial los fritos, es el AOVE, puesto que su alto contenido en ácido oleico.
Esto hace que el AOVE sea resistente a altas temperaturas como la que puede llegar a alcanzar en una freidora.



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